El
centro Etnobotánico
El Centro Etnobotánico tiene una extensión de
aproximadamente seis
hectáreas, que están dentro del terreno de 500 hectáreas en las que
ubican las instalaciones educativas, productivas y de conservación. En
este enclave de la Alta Amazonía, se están reproduciendo 361 variedades
de plantas —entre frutas, tubérculos, plantas medicinales y
condimentos— colectadas en 59 localidades diferentes de las provincias
de Morona Santiago y Zamora Chinchipe. Además, existe un pequeño
orquideario en constante crecimiento, donde se mantienen variedades de
orquídeas, bromelias y otras plantas ornamentales que se encuentran en
la Amazonía.
Como parte del proyecto, se ha hecho un esfuerzo por
fortalecer y visibilizada la importancia del aja (huerto) shuar,
manejada por la mujeres, con las que se han establecido nexos directos
de intercambio de especies y conocimientos, para mantener la dinámica
del Centro Etnobotánico.
El trabajo constituye un proceso en constante
crecimiento que incluye
actividades de colecta, multiplicación y restitución de especies,
además de investigación y difusión, en este proceso, la colaboración de
los estudiantes es un factor clave.
El establecimiento de un vivero y
de una casa shuar de aprendizaje han facilitado las labores de campo
que se complementan con las salidas que realizan los estudiantes para
recolectar semillas y plantas en las comunidades cercanas y no tan
cercanas a la localidad.
En el proceso de construcción de áreas
demostrativas del centro, se ha implementado también un orquideario en
el que se mantienen cerca de 50 géneros y más de 250 especies de
orquídeas además de muestras de bromelias y otras epífitas de la
región.
¿Cómo
trabajamos?
El proceso de colecta, multiplicación, diversificación y
restitución de
especies inicia con la identificación de plantas medicinales,
aromática, raíces, tubérculos, condimentos, hortalizas, frutales y
ornamentales que se encuentran en riesgo de desaparecer debido a su
desuso.
La identificación y recuperación de semillas se logra
principalmente
gracias a la realización de Ferias de Intercambio o de la
Agrobiodiversidad, impulsadas por la misma institución, en ellas se
concentra a participantes comunitarios que traen junto con sus
productos elaborados, plantas y semillas, el conocimiento ancestral
sobre el uso de cada una de las especies.
En este tipo de encuentros se
registran las variedades nuevas y posteriormente los estudiantes
efectúan una visita a las comunidades que cuentan con las nuevas
variedades para proceder con la colecta. La fase siguiente
correspondiente a la organización del banco de especies mediante el
registro de las colecciones o accesiones, se realiza en el centro
etnobotánico en donde se procede a describir taxonómicamente a las
especies y ubicarlas en las parcelas correspondientes.
De esta manera
se logra multiplicar plantas tradicionales que aseguran la dieta
alimentaria de las familias; desde el centro se entregan las semillas o
plantas a los estudiantes y a las mujeres, madres de familia de las
comunidades, responsables del aja shuar; la labor concluye con el
seguimiento en el campo y análisis de los resultados obtenidos del
material entregado.